Segunda derrota consecutiva de un Elche que, sinceramente, no se mereció ganar en ningún momento. Los primeros minutos del partido hacían presagiar un buen partido, pero poco a poco, el conjunto franjiverde se limitó a jugar al pelotazo, sin jugar por abajo el balón como nos tiene acostumbrados. Con las bajas de Xumetra, por sanción, y de Ángel, que aún entre algodones salió en la segunda mitad, el Elche no tuvo casi ocasiones de gol ante el colista, el Gimástic de Tarragona. De esta forma, parece que el equipo entra en una racha negativa, por lo que hay que ir a muerte a Córdoba donde se jugará el próximo encuentro el sábado. Acaba la primera mitad de liga con 37 puntos, número muy bueno, pero dejándonos puntos en campos aparentemente fáciles. Esperemos no tener que acordarnos de estos puntos a final de liga.
